La cultura de la incertidumbre.

Una mezcla de actualidad, comunicación y política.

Pasó un año.

Fue por esta época que aparecieron las noticias sobre un virus que afectaba a un pueblo de China, Wuhan. Días después aparece en Buenos Aires el primer caso. Un viajero, argentino, llegado de Europa, que se interna en Swiss Medical de Pueyrredón y Santa Fe y provoca un primer sobresalto entre las embarazadas del lugar y de sus familiares.

Hace un año, parecen diez años.

La vida cambia. Aparecen las versiones. Surge el miedo. No se sabe bien qué está pasando. Aparece la cuarentena. Las calles están vacías. No hay clases. No hay espectáculos. Cierran los negocios. Solo permanecen abiertos los comercios de alimentos y las farmacias. El gobierno asume una posición de resguardo a la sociedad. Crece la imagen positiva del presidente que aparece como un guardián de la salud pública. La oposición por un momento parece aceptar una tregua en beneficio de la vida. El Jefe de Gobierno de la Ciudad se reúne con el Gobernador Kicillof y con el presidente. Hay aplausos en los balcones a los héroes de la salud.

Incertidumbre.

Cada persona, cada familia, cada grupo social, construyó su nuevo ámbito de vida de acuerdo con la multiplicidad de factores que incidían en sus procesos de adaptación a las nuevas reglas de convivencia. Desde el punto de vista psicológico sabemos que una persona – y mucho más los chicos y chicas – prefieren lo conocido a lo desconocido, la estabilidad, la rutina. Si bien la idea de cambio, aventura o riesgo es mencionada a veces como desafíos que motivan, la realidad es que el ser humano se adapta la certeza y rechaza la incertidumbre. Y justamente lo que trajo la pandemia del Covid-19 es un estado generalizado de INCERTIDUMBRE.

La incertidumbre no es un estado de emergencia. Esta presente en la vida. Sin embargo cuando la incertidumbre se hace presente como realidad manifiesta y no latente la sociedad reacciona de manera imprevisible. A veces, esa reacción es “negar la realidad”. La incertidumbre produce ansiedad, angustia y una de las maneras de soportarla es LA NEGACIÓN.

“ Lo que los medios masivos imponen a cada uno de nosotros, se opone muchas veces a la posibilidad de interrogación y aparentemente disminuye el sufrimiento social que proviene de la incertidumbre.” ( Qué difícil es pensar incertidumbre y perplejidad. Janine Puget)

La incertidumbre produce sufrimiento social.

Janine Puget introduce a los medios masivos justamente para interpretar su rol frente a la incertidumbre. El “no saber”, el “no saber lo que realmente pasa” coloca a los medios de comunicación en un plano superior. Es algo así como “ellos (los medios) saben lo que yo no sé y por lo tanto su superioridad (“saben más, están más informados”) pasan a formar parte de una verdad que puede afrontar la incertidumbre.

Cuando una catástrofe irrumpe en nuestra vida social (y esta pandemia lo es) rompe los esquemas de la cotidianeidad. Despertarse y no ir a trabajar o a la Universidad o a abrir el negocio son hechos que al cabo de pocos días – al convertirse en la nueva rutina que no es la establecida – cada cual asume un rol que muchas veces no es el mismo que se tenía antes de la pandemia. La incertidumbre se acrecienta cuando la realidad es la asume el rol de ser vocera de lo que no sabemos. La incertidumbre por momentos se vuelve certidumbre cuando se dan a conocer las cifras, las estadísticas, los números. Generalmente “esta realidad” muestra lo cierto, lo verdadero y por lo tanto la sociedad, cada individuo, debe guarecerse de la angustia del sufrimiento, del dolor y una de las maneras que tiene es la de NEGAR.

Un mundo hostil

El año 2020 figurará como un momento bisagra de la historia universal. A diferencia de la llamada Gripe Española del 1918, ésta, la Covid-19, no pasará simplemente a ser un hito sin serias consecuencias futuras. Esta pandemia producirá cambios irreductibles en la vida de las personas. Y entre esos cambios, más allá de los individuales, algunos conciernen a la actividad social, política y económica.

El neoliberalismo habrá logrado acumular para pocos mayor cantidad de bienes, de r recursos y sistemas de explotación.

El mundo tendrá más hambre, más explotación y menos trabajo. La clase media descenderá más de un peldaño. La única posibilidad de recuperación será que los gobiernos nacionales y populares sostengan un criterio de lucha contra las corporaciones.

Un tiempo para la unión de los desprotegidos.

Para los años que vienen solo queda un recurso: la unión de los desprotegidos, es decir de la mayoría de la población mundial.

Cada hombre, cada mujer que caiga en la desventura del hambre y el empobrecimiento deberá juntarse con su par para intentar vencer al explotador.

No va a ser fácil y muchos caerán en la lucha. Pero es lo que hay que intentar.

Revuelto Gramajo. La Política, un invento argentino.

Es famosa la historia del invento culinario porteño por excelencia: el revuelto gramajo.

Después que Félix Luna aclarara que su versión del revuelto Gramajo era una ficción, el periodismo culinario encontró la verdad. El Revuelto Gramajo es un invento de los hermanos Arturo e Ignacio Gramajo, play boys de los años treinta, que una noche encontraron “la cocina cerrada” del famoso Restaurante Rio Bamba, de Río Bamba y Santa Fe , en la ciudad de Buenos Aires y metiéndose en la cocina gracias a ser clientes famosos por sus buenas propinas, crearon el plato que lleva su apellido, mezclando papas paillé recién freídas, un par de huevos frescos y cortando en tiritas un buen jamón cocido.

La política argentina es, de alguna manera, una metáfora del Revuelto Gramajo. Si bien no es nada original, los ingredientes son comunes, la mezcla, o la “rosca”, la hace especialmente particular.

¿Dónde está la política?

En ese afán de simplificar se puede pensar que la política está en todas partes y en todo momento. O recurrir a las definiciones. (Aristóteles)

La política está en todas partes porque en el tironeo de una misma cuerda hacia polos opuestos siempre ganan los más poderosos, los más forzudos.

La enorme mayoría de ciudadanos y ciudadanas no tironean de la cuerda. No sólo son espectadores sino que además sufren las consecuencias.

La política es, simplificando, una puja de poder entre dos o un poco más de jugadores, para imponer a todos los demás una serie de acciones administrativas que inciden directamente en sus vidas cotidianas y de relación.

Administrar “la polis”, dirían los griegos.

Política argentina

En la Argentina sucedió algo extraordinario: se inventó el peronismo.

Esa caracterización que muchas veces se hace del argentino, tan equivocada, porque es una caracterización del porteño, “canchero, piola, engreído, machista, pendenciero, peleador, ególatra, narcisista, etc.” tiene mucho que ver con la política vernácula.

Por supuesto que la “cultura ciudadana porteña” es dinámica y todo lo escrito en el párrafo anterior hoy podría adaptarse al lenguaje femenino o al inclusivo.

Si “me tenés los huevos llenos” hoy se equipara a “me tenés la concha seca” y no sólo un “boludo” es un idiota sino que hay también “boludas”, eso quiere decir que los calificativos en masculino necesariamente se adaptan a los femeninos. Muchas cosas cambian cada vez con mayor rapidez sin que nos demos cuenta.

Hasta que militares, civiles y clérigos tomaran el poder con la más perversa idea de gobernar en 1976, la política estaba en manos casi exclusivas de los hombres. No había mujeres en la política argentina, salvo casos excepcionales: Eva Perón, Alicia Moreau de Justo, y la rama femenina del Partido Peronista, otra de las innovaciones creativas del invento argento llamado “peronismo”.

Hasta que llegó el peronismo de la mano de Perón y el “ángel” de Evita, la política argentina era una pelea entre reformistas radicales y conservadores de levita, galera y bastón.

“De esto no se habla y esto no se toca”

Es necesario meterse en algunos datos para entender la política argentina.

Se calcula que en la Argentina la población es de 45 millones de habitantes. Un estimado de Naciones Unidas calcula que 2,6 millones son extranjeros no nacionalizados. En la última elección presidencial votaron sobre un padrón de 30 millones de inscriptos, 26.570 millones. Aproximadamente un 25% de los que votan tienen entre 16 y 30 años. Un 40% tienen entre 30 y 60 años. Un 12% entre 60 y 70. Los que tienen más de 70 no tienen obligación de votar pero representan casi un 10% del padrón. Otra característica del padrón electoral es que entre un 15 y un 20% no vota.

Sólo un 20% de la población (2 millones de familias) son las que viven bien. Las que pueden viajar, comer en restaurantes caros, tener uno o dos autos, casa propia o posiblemente dos. Compran ropa, son habitués a los shoppings y aparecen en la televisión cuando los reporteros hacen notas, hablando como “gente preparada”. En ese 20% (unas 8 millones de personas) sólo un 5%, es decir, 2 millones 200 mil personas. Son realmente ricas. Tienen ingresos económicos altos, superiores a los 20 o 30 mil dólares al año. Pero haciendo cálculos más finos apenas un grupo privilegiado de 300 a 500 multimillonarios acaparan en ingreso de unos 32 millones de argentinos. Y más profundo aún podemos saber que este año que terminó los 50 multimillonarios de la Argentina DECLARARON (no se sabe cuanto es lo que no declaran) bienes por casi 50 mil millones de dólares. ¿Alguien imagina contando esa cantidad de billetes? https://www.infobae.com/economia/2020/07/21/los-mas-ricos-de-la-argentina-quienes-son-y-cuanto-dinero-tienen-las-mayores-fortunas-del-pais/

 La realidad es que esa suma debería ser el doble o más tomando en cuenta que los bienes muebles que declaran son a precio de ABL y no del real. Además cada uno de ellos tienen una o más cuentas en paraísos fiscales. Los argentinos atesoran u$s222.807 millones en dinero depositado en el exterior, cajas de seguridad o lo que se conoce como «colchón», según surge de datos oficiales calculados al primer trimestre del año.

https://www.ambito.com/economia/afip/cuanto-dinero-tienen-depositado-los-argentinos-el-exterior-n5114477

¿De qué estamos hablando?

Aunque no parezca estamos hablando de política, en varios sentidos.

La desigualdad no es nueva ni siquiera es desconocida. Sucede que aprendimos a convivir con ella. Y hay algo peor: un enorme sector de los que tienen poco o casi nada está penetrado con la idea de que esos que son sus explotadores representan el modelo de sociedad que quieren alcanzar. Este es el verdadero drama. Somos víctimas y sin embargo nos identificamos con nuestros victimarios. Y eso es en todo sentido. No sólo en lo económico. No se entiende, de otra manera, como un 40% de los votantes prefiere a quien se alza con los beneficios del trabajo ajeno.

Todo esto es política. Política es conceder a otros nuestros derechos de seres humanos. Concedemos que endeuden al país (que es nuestro) en nuestro nombre. Concedemos que concedan soberanía (que es nuestra). Concedemos que estipulen los impuestos, que fijen las relaciones con otros países, que establezcan las leyes y concedemos que los jueces disten los fallos y especialmente concedemos lo que se llama poder de policía, es decir, que en nuestro nombre repriman, apresen o maten.

¿Votar es hacer política?

No. Votar es entregar nuestra voluntad para que política hagan otros en nuestro nombre.

La democracia tenía algún sentido cuando los atenienses 500 años de Cristo, intentaban que una minoría elegida que separaba a las mujeres y a los esclavos pudieran en forma directa ejercer su derecho a gobernar.

Hoy la democracia como sistema de gobierno está herida y casi moribunda. Cuando desde EEUU elegir a los representantes del pueblo para que gobiernen se convirtió en un juego de marketing público la democracia se desmoronó.

La mayoría de los que votamos no sabemos que votamos. Todos nos movemos con slogans, simpatías y nos dejamos seducir como consumidores que nos enseñaron a ser.

Esta es una nota utópica.

Significa que no va a cambiar nada.

Pero igual la publico porque ejerzo un solo derecho que me queda: escribir lo que pienso. Informar de lo que sé. Intentar tener la conciencia libre. Abrir el inconsciente todo lo que pueda. Como siempre espero que toque a algunos en alguna parte del cuerpo o, como si existiera, del alma.

Los Fernández

Los Fernández.(Conversación supuesta entre Cristina y Alberto)

Pantalla dividida. A la derecha. Cristina está en su dormitorio de la calle Uruguay, en la cama, con una notebook sobre sus rodillas. A la izquierda Alberto está en Olivos, en su despacho, en el escritorio, revisando documentos en su computadora. Sábado de una tarde de febrero de 2021.

Cristina: ¿Estás durmiendo una siesta, Alberto?

Alberto: Cristina! No, nada de siesta. Laburando y aprovecho que ya se fueron los invitados para darme un refresco de soledad. ¿Cómo estás vos?

Cristina: Con el aire a 24.

Alberto: Buena ciudadana (risas)…y eso que el ANSES te dejó sin doble jubilación (risas).

Cristina: ¿Vos también lees Clarín, parece, no?

Alberto (risas)…es la costumbre, que vas a hacer…

Cristina: Che…¿tuviste alguna molestia con la “rusa”?

Alberto: Con la rusa, no. Con el ruso, sí.

Cristina: Hablaste dos horas con Vladimir.

Alberto: Qué confianza con el presidente de la Unión Soviética, Vicepresidenta.

Cristina: Hay que pararlo un poco, se va de mambo cuando lo dejás hablar.

Alberto: Todo el tiempo pensaba en esa serie en la que el traductor decía lo que quería…

Cristina: La vi. Los traductores son todos espías, ¿sabías?

Alberto: Si, claro. No te olvides que yo puse al nuestro.

Cristina: ¿sin mi permiso?

Alberto: (risas largas) Me tenté. Después aparece en TN y no sabemos como hacen.

Cristina: Vos no sabrás. Yo sé.

Alberto: Pasame el dato, así me avivo. ¿Dónde ponen las cámaras?

Cristina: Tenés que leer sobre Inteligencia Artificial. Todo es posible. Ahora nos están escuchando.

Alberto: No me digas!!! Debajo del escritorio debe estar el enano.

Cristina: No boludo…es Majulito que se hace pasar por el que te trae el café. (risas)

Alberto: No dejo que entre nadie…Cristina: Estás con Dylan?…

Alberto: Si, claro. Por supuesto, Dylan, firme junto al pueblo.

Cristina: No me confiaría tanto. Mirá si le pusieron un chip.Alberto: No hace falta. Dylan viene y me lo cuenta. Ayer lo deje un rato hablando con Macrón y el francés ni se dio cuenta.

Cristina: ¿Macrón? .Ese que vi en la televisión no era Macrón. Era un doble.

Alberto: No te hagas problema…tampoco era yo. Era un doble.

Cristina: Si tu doble es Vilma.

Alberto: Prefiero que sea Santiaguito.

Cristina: Lo llevaste al almuerzo.

Alberto: Para distraerlo a Máximo.

Cristina: Para eso llevale a Mayra.

Alberto: No hace falta. Si ahora rosquea con Sergio.

Cristina: Parece ser que quiere que Máximo lo quiere en la fórmula.

Alberto: Sergio lo quiere a Máximo en la fórmula.Cristina: Mirá que de eso sabemos los Kirchner (risas)

Alberto: Pero en tu fórmula yo fui primero.

Cristina: Puras estrategias muchacho! (risas)

Alberto: Otro Kirchner presidente?Cristina: “Puesto menor”, diría Máximo.

Alberto: Me llamó Garganta Ronca.

Cristina: ¿y ahora que amenaza tiene?

Alberto: Quiere negociar el 20% de cablevisión

Cristina: ¿quiere el 30% de aumento?

Alberto: (risas)…el cuarenta…

Cristina: Proponele llevarlo en la lista por la Ciudad, así le ganamos a Mauri

Alberto: ¿Quiere ir en primer lugar?

Cristina: Siempre y cuando le den la banca al fondo a la derecha, para dormir mejor.

Alberto: Nos tenemos que juntar, Cristina.

Cristina: ¿Para?

Alberto: ¿Cómo “para”?

Cristina: Mantengamos la distancia social, hermano.

Alberto: No me querés cerca vos.

Cristina: No hace falta, la llamo a Fabi.

Alberto: a mi me atiende siempre el boludo cuando llamo al Instituto.

Cristina: Pasame tu lista por Telegram

Alberto: ¿por Telegram?…se entera todo el mundo.

Cristina: Es lo que quiero. A ver si la ponés a Marcela como candidata.

Alberto: Para sacarla de Justicia.

Cristina: ¿Qué Justicia…? Para sacarla de Injusticia.

Alberto: Ya lo pianté a Nielsen

Cristina: Antes que el nos piante a nosotros…no sería la primera vez.

Alberto: Pero te puse al tuyo.

Cristina: ¿te puse?…Qué confianzudo estás!

Alberto: Bueno…lo puisimos.

Cristina: ¿pusimos?…¿quiénes?

Alberto: ¿podemos empatar una?

Cristina: Dale…la próxima con Putin hablo yo.

Alberto: Después salis en la revista Caras.

Cristina: Ese es mi deseo último.

Alberto: Beso

CristinaCristina: Abrazo, Alberto.

FIN

Las mujeres y el poder.

Cristina Fernández fue la primera mujer electa presidenta con el voto popular. El siglo XXI el feminismo parece ser el avance político más importante.

Entrevista a Cristina Fernández

Cristina Fernández de Kirchner fue la primera mujer electa presidenta en la Argentina por el voto popular. Previamente, María Estela Martínez de Perón ejerció la presidencia, constitucionalmente, posterior a la muerte en ejercicio de Juan Domingo Perón, siendo su esposa la vicepresidenta.

Para analizar el material gráfico de la presencia de lo femenino es indispensable fijar las imágenes de Evita, Eva Duarte o María Eva Duarte de Perón.

Evita Actriz

Primeras Damas

Regina Pacini, la mujer de Marcelo T de Alvear.

Zulemas (Zulema Yoma y Zulemita Menen)

Zulemita fue Primera Dama y Elena Fagionatto de Frondizi: la única foto en Google.

La era de «La vida a distancia Prudencial»

Marcelo Cosin

Ernestina, mi bisnieta, nació el 27 de diciembre de 2019. A días de comenzar el año de la transformación, 2020. El 12 de marzo, cuando aún no había cumplido tres meses, Ernestina comenzó a vivir en la era de la pandemia. Un mundo nuevo, diferente al que conocimos. ¿Cómo será este mundo cuando Ernestina tenga mi edad y posiblemente sea aún muy joven? Esto pensando en Ernestina en 2200. Con ochenta juveniles años. Con reemplazo de los órganos que se desgastan. Con IA, con Inteligencia Artificial capaz de dominar la inteligencia humana. Pero no sé, realmente no puedo imaginar, en qué clase de comunidad, en qué clase de sociedad, en que sistema de gobierno vivirá mi querida bisnieta.

Incertidumbre: el nuevo estado de conciencia.

Estamos entrando en la primer etapa del gran cambio: la incertidumbre. Todos hablamos de la incertidumbre – o algunos y algunas – pero los significados que le atribuimos son diferentes. Están los que piensan que la incertidumbre es un “compás de espera” hasta que llegue el fin de la pandemia producto de la vacuna salvadora que logrará que en un tiempo determinado todo vuelva a ser como era antes. Para otros, la incertidumbre llegó para quedarse. La incertidumbre es un estado de conciencia, una certeza a medias, un “no saber”. Es posible que antes de la pandemia la incertidumbre estuviera presente, pero en estado latente. Lo que produjo la incertidumbre fue el estallido de la muerte.

Negación.

Si hay algo que nos cuesta a todos es CAMBIAR. En general los partidos políticos en sus campañas electorales promueven el cambio sin saber que lo que nos produce miedo es cambiar. Mudarse es estresante porque significa un cambio importante. Así como casarse, separarse, salir del placard, entrar al placard, cambiar el voto, cambiar de trabajo, quedarse sin trabajo, pasar de la salud a la enfermedad y hasta el más temido de los cambios: morirse.

Quizás por todo esto como antecedente es que enfrentar a la pandemia nos demostró que una actitud generalizada es negar. ¿Qué es negar? Respecto a la pandemia negar es antes que nada desconocer la gravedad. Negar es un salvavidas frente para enfrentar la verdad. Negar es cerrar los ojos para no ver. Negar es esconder, driblear. Negar es hacerse el zonzo o la zonza. Negar es pensar que le va a pasar a otro/a. Negar es no querer enfrentar la realidad. Y por eso, negar CONTAGIA.

Consecuencias

La economía mundial enfrenta una dicotomía que queda reflejada en un solo dato: diez (10) empresarios en el mundo acumularon en 12 meses ganancias que podrían servir para pagar las 8 mil millones de vacunas que necesita el planeta para superar la crisis pandémica.

La desigualdad no es nueva. La desigualdad es evolutiva y cada día genera más gente con hambre, mortalidad infantil, guerras, crímenes. Como si esto fuera poco la naturaleza toma sus revanchas contra la desbocada acción humana que pone en jaque la biodiversidad. Incendios provocados, inundaciones producto de la desforestación, terremotos, tsunamis, ponen en evidencia la sentencia de Federico Engels que el peor enemigo de la revolución es la naturaleza.

Un mundo en el que el 20% de la población concentra el 80% de la riqueza dice de sobra que la vida humana vale poco.

La derecha neoliberal hace saber que sus intereses no son otros que la acumulación a costa de los que producen y trabajan y cada vez hay más acumulación con menos trabajo gracias a la tecnología que absorbe puestos de trabajo.

Las consecuencias de la pandemia mundial son inmedibles en términos reales. En primer lugar porque no se sabe si esta pandemia no es solo la primera sino que se deduce que no es la última.

Millones de personas piden regresar a la “normalidad”. Un regreso a una vida anterior que ahora se supone era mejor que la actual. La fantasía es que el tiempo pasado era mejor. Nadie o pocos ponen en duda que lo que nos ocurre no es otra cosa que lo que forjamos con un comportamiento egoísta y nada solidario.

Conclusiones

Con vacunas, con inmunidad, con una detención de la pandemia, el mundo no volverá a ser lo que fue. El estado de incertidumbre se convertirá en conciencia de la sociedad. Sin un cambio político y social en mundo corre el peligro en convertirse en un infierno. La negación no para la realidad. Apenas la evade. Una nueva generación de dirigentes deberá enfrentar esta realidad y decidir si hay una revolución en el fondo y en las formas. Quizás esto sea una utopía. Es un signo de esperanza.

Curso Básico de Redacción 2a parte

IdelaM / Instituto de la Marca

Curso Básico de redacción

(Todos los derechos de autor reservados Marcelo Cosin)

La estrategia de redacción

La redacción implica escribir y siempre escribir es diferente a hablar. Es posible redactar un texto para que después sea leído, pero ese texto leído deja de ser un texto escrito para pasar a ser un texto oral.

Cuando se escribe (salvo en los casos de un diario íntimo o un texto que sólo será leído por el autor) se presume la existencia de uno o varios receptores.

Cuando hay un diálogo entre dos personas la comunicación es en tiempo presente. Si pudiéramos grabar esa conversación nos posibilitaría, al escucharla, descubrir la espontaneidad de los interlocutores. Pero es fundamental comprender que el diálogo transcurre en el tiempo y por lo tanto lo dicho, dicho está, y no es modificable. Es posible arrepentirse y modificar lo dicho, pero no “borra” lo anterior.

La escritura leída por un receptor, por otro u otra, se produce en otro tiempo. Hay un tiempo de escritura y hay un tiempo de lectura. Son dos tiempos separados. Y a veces, ese tiempo transcurrido entre escritura y lectura, puede ser de años, de décadas, y por qué no, de siglos.

Hay oportunidades en las que el texto escrito tiene un destinatario exclusivo. Es el caso de las cartas (un poco ya perdidas en el tiempo), los e-mails, los mensajes de WhatsApp, otros modelos parecidos. Ese destinatario puede ser una persona, un grupo de varias personas y en algunas oportunidades miles o millones de receptores. Pero, salvo pocas excepciones, el texto es escrito por una sola persona.

Las palabras, el lenguaje, son símbolos, signos, que sirven para interpretar y transmitir ideas, conceptos, enseñanzas.

Capacidad propia del ser humano para expresar pensamientos y sentimientos por medio de la palabra. Sistema de signos que utiliza una comunidad para comunicarse oralmente o por escrito. (Diccionario Oxford de Lenguaje).

Aprendimos el lenguaje de un idioma (español). Aprendimos sus signos y como expresarlos. Los destinatarios conocen esos signos y saben cómo interpretarlos.

Sin embargo cuantas veces uno escribe algo que el otro al leerlo interpreta algo diferente a lo que el primero quiso expresar.

El significante ( los signos que usamos para que el receptor decodifique) es uno común a ambos. Pero ese significante puede tener diferentes significados.

(Sugiero investigar este tema en el Curso de Lingüística General de Ferdinand de Saussure)

Escribir en las redes sociales.

La aparición de las redes sociales, hace 25 años, produjo un cambio de paradigmas fundamentales en la historia de la comunicación humana. El cambió fue pasar de ser un mero receptor para convertirse en un generador de información.

Y no sólo en las redes sociales: los e-mails reemplazaron a la correspondencia, a las cartas, los blogs se convirtieron en la forma más sencilla de tener tu propio diario íntimo o público. Y todo esto tuvo a su vez un cambio importante: la facilidad de generar imágenes suplió en muchos casos a las palabras. Nuevos códigos y sistemas iconográficos comenzaron a reemplazar a la escritura tradicional. Aparecieron nuevos modos de comunicarse. Ya no sólo se trataba de dialogar en forma presencial sino que apareció una nueva manera: estando dos personas a menos de dos metros de distancia es posible que en lugar de hablar usen el sistema de envío de mensajes. Ejemplos: en una misma oficina dos chicas que están sentadas al lado, cada una con su computadora, en lugar de hablar intercambian WhatsApp. Por supuesto ocurre en una clase de colegios primarios, secundarios o universitarios. Cada alumno/a está más pendientes de su celular que del discurso del docente. Tal es así que, ahora, el docente también mientras dicta su clase cada tanto mira su celular para ver si recibió algún mensaje de su pareja, su madre o su novio.

Pese a los esfuerzos de los docentes es sabido que cada vez más es más difícil conseguir una eficaz escritura manual. Los chicos desde los dos años se acostumbran a las imágenes y a escribir directamente desde el teclado del celular.

Hasta este momento escribí para esta clase seiscientas ochenta u nueve palabras, cuatro mil setecientos caracteres y es muy posible que al no tener imágenes, ni emojis, emoticones ni signos abreviados el lector ya haya decidido terminar con la lectura tradicional de un apunte escrito.

Escribir en Facebook

¿Estás en Facebook? Casi seguro que sí, porque el 85% de las personas que usan internet son usuarias de Facebook. Más de 20 millones abren Facebook al menos una vez por semana. La mayoría lo hace diariamente y la actividad más corrientes es poner “likes” o “ me gusta”, aunque un número creciente participa escribiendo contenidos en sus muros o respondiendo textos en muros de otros. La gran mayoría lo hace a través de sus celulares o tablets aunque los que escriben notas, comentarios largos y textos más literarios lo hacen a través de su computadora de escritorio.

Publicar en tu muro.

Te voy a dar ejemplos de textos que se publican en los muros, simplemente para que puedas reflexionar acerca de la importancia que tiene para las personas lo que escribe y que respuestas esperan.

Algo muy común es escribir en el muro un comentario de actualidad, por ejemplo éste:

Pregunta
¿Cómo harán en CABA para comenzar las clases el 14-2 si ningún docente se vacunó?

Este ejemplo nos plantea una estructura de la escritura en Facebook: 1- ¿qué quiero decir? – La pregunta que realiza el emisor del mensaje parece ser que es algo más que conocer la respuesta del receptor. La pregunta contiene un contenido político o social. Quien lee este mensaje en un muro de Facebook captará la idea de que quien lo escribe cree que no es bueno comenzar las clases en CABA ya que a la fecha programada de iniciación los docentes no van a estar vacunados. El emisor del mensaje bien pudo escribir: NO ESTOY DE ACUERDO CON COMENZAR LAS CLASES EL 14-2 YA QUE A ESA FECHA NO HABRÁ DOCENTES VACUNADOS.

O otro texto posible sería: PARA COMENZAR LAS CLASES EN CABA EL 14-2 ES NECESARIO PREVIAMENTE QUE LOS DOCENTES ESTÉN VACUNADOS.

Podríamos encontrar muchas otras variantes del texto original, lo que demuestra que quién escribió eligió una fórmula de redactar (la pregunta) a los fines de que lo que quiere expresar sea más efectivo. Por eso decimos que escribir en Facebook requiere de conocer determinadas técnicas, o formas que nos permitan acercarnos lo máximo posible a “que queremos que el otro entienda”.

Otro ejemplo del día de hoy (30 de enero de 2021)

Hola ofrezco servicios de:

Redaccion

Transcripción

Manejo de Redes Sociales

Para mayor información, escribir al privado

En este caso se publicó en Facebook, en un Grupo llamado Redactores, un anuncio de venta de servicios.

Observaciones: La usuaria de Facebook ofrece servicios de redacción, pero olvida ponerle tilde de acentuación a la palabra redacción. Por otra parte publica su texto de anuncio en una página llamada redactores que visitan otros redactores que a su vez publican anuncios ofreciendo sus servicios de redactores.

Conclusión de la clase 2.

1 – Este curso es de tres clases. No tiene la intención de enseñar a escribir sino a motivar la necesidad o el deseo de escribir mejor.

2 – Procuramos generar reflexiones acerca de la escritura y su complejidad y a su simplicidad a la vez.

3 – En esta clase intentamos poner como ejemplos una de las estructuras actuales más dinámicas en el mundo de la escritura como ser las Redes Sociales.

Ejercicios prácticos:

  1. Lea al menos treinta textos diferentes, con estilos diferentes y objetivos específicos en Facebook e intente descifrar cual es la intención de esas narraciones y modifíquelas sin perder de vista que está tratando de escribir de tal manera que el contenido sea el mismo. Es decir, cambie la redacción no cambie el contenido.
  2. Tome como ejemplo los textos de los “memes” o carteles de Facebook e intente decodificar simplemente ¿qué quisieron comunicar?
  3. Escriba respuestas a comentarios realizados en Facebook intentando hacerlo exclusivamente en relación con el contenido que usted cree haber entendido.

Este es el final de la clase dos.

Si necesita aclaraciones o enviar los ejercicios que realizó para su corrección envié los mismos al e-mail cosinmarcelodaniel@gmail.com

Muchas gracias.