Responsabilidad, responsables e irresponsables.

“ Habiendo escaleras, el propietario no se hace responsable de los daños que pueda ocasionar el ascensor”.

En los ascensores de los edificios de los años 40 y 50, y también de los 60,  los propietarios pegaban un cartel con esta advertencia.

Hasta 1950 que se dicta la ley de propiedad horizontal casi todos los edificios del centro que tenían ascensor, esos ascensores de puertas enrejadas y pisos de madera eslavonia, tenían un único propietario que alquilaba las oficinas o departamentos. Los ascensores eran seguros, pero, por las dudas, los propietarios hacían saber que cualquier accidente que ocurriera con esos artefactos modernos no era responsabilidad de los dueños de los edificios.

La escalera era segura. Los ascensores más veloces y menos cansadores que las escaleras, pero, por las dudas, “yo, argentino”, frase muy elocuente que tiene como significado “no me hago responsable de lo que pueda pasar”.

Todo esto viene al caso para analizar las conductas de miles de argentin@s que con una total irresponsabilidad no cumplen con las normas, con las leyes, que se imponen a todos los ciudadan@s y resident@s de la república Argentina.

Unos y unas que miran con asombro las conductas de est@s irrespnsables que no respetan las leyes en época de plena efervescencia de la pandemia se preguntan si es locura, negación, odio, egoísmo  ¿o qué?

Hace pocos días esperé a que en la puerta de la verdulería no hubiera nadie para acercarme y elegir unos tomates, unas papas y algunas mandarinas. Estaba esperando que el verdulero me trajera la cuenta y la mercadería cuando se acercó una persona de unos 40 años que hablaba desde su celular y se colocó justo al lado mío, casi pegado. Sin hesitar me corrí los dos metros de aislamiento social. El tipo, sin dejar el celular pegado al oído, me miró con un gesto indudable de desagrado.

  • ¿y a vos que te pasa, boludo?
  • Me pasa que no quiero contagiarte, pelotudo.

Cuando se acercó amenazante intervino el verdulero que llegaba con la bolsa y el vuelto de la compra:

  • Eh, ché, paren…pará viejo (le dice al tipo), no ves que es un jovato.
  • Vos no te metas. El idiota se corrió como si yo tuviera sífilis.

Reconozco que me alejé del punto con evidente intención de hacerle saber que estaba en infracción y que era una amenaza. Lo hice sin disimulo. Realmente como si el tipo fuera un sarnoso.

No era el primero con quien me cruzaba en mis esporádicas salidas a la calle que hacían alarde de “me cago en la cuarentena, en el cuidado, en la puta pandemia”. Son la minoría, pero estar, están.

Con un exceso de racionalidad pienso que estos especímenes son producto de la cultura neoliberal. Digo, es tan fuerte el mensaje que penetra en las cabezas acerca del individualismo, la pelea contra el otro, defecarse en el otro, que en la vida cotidiana se demuestra en este tipo de acciones.

Pensé: “¿Será una actitud de viejo?”. Lo pensé y la verdad es que no creo que se trate de una actitud defensiva de miedo por pertenecer al grupo vulnerable. No. No creo. Es más una posición política. Una toma de conciencia acerca del mal que ocasiona la cultura neoliberal.

Hay una ola de irresponsabilidad. Y digo irresponsabilidad en el sentido de no poder tener respuesta frente al mal que pueden causar. Cuando un tipo maneja a 150 kilómetros por hora borracho, o alguien no pone protección a un balcón sin barandas o una madre o un padre miran la pantalla de un celular en una plaza mientras un hijo se sube a un tobogán, decimos que son unos irresponsables que deberían pagar por su irresponsabilidad, deberíamos proceder de la misma manera con un tipo que se para en una esquina y fuma un pucho bajándose el barbijo.

Dicen que en los países más avanzados no hace falta que el Estado decrete la cuarentena porque la sociedad es madura y responsable. No los sé.

Para terminar quiero dejar constancia que la irresponsabilidad es un estado generalizado en distintos grados. Posiblemente prevalezca la frase “justo a mí no me va a pasar”. Y ahí reside el error. En pandemia uno no se recluye por uno sino por los demás. Contagiar es un verbo que no se entiende. Libertad es un concepto que se transfigura.

Seguramente la irresponsabilidad continuará. Seguramente habrá más virus y más contagio. El tema no es superficial. Los muertos por la pandemia ya no pueden hablar para darme la razón. Es una lástima.

Una respuesta a “Responsabilidad, responsables e irresponsables.

  1. Una más…es cool usar barbijo de tela.negro o estampado..pero no tiene armazon en la nariz. Al rato se cae…queda la nariz afuera ..hasta Facundo Manes q recien vi en tv se pasa tocando y cubriendose …es una farsa?el blanco no sera una belleza pero queda montado…a eso hemos llegado .que sea cool.No que te preserve.tkm

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